La exposición al riesgo digital ya no es una excepción sino una constante. La transformación digital aceleró procesos, potenció modelos de negocio y abrió nuevas oportunidades para las organizaciones de todos los tamaños. Sin embargo, llevar el negocio al entorno digital tiene asociados riesgos relacionados con la implementación de accesos remotos, el almacenamiento de datos en la nube, la existencia de múltiples dispositivos conectados a una red, entre muchos otros factores que requieren una gestión activa de la seguridad de la información.

Hoy, los ciberataques no solo apuntan a grandes corporaciones, sino que también afectan a entes y organismos públicos y privados, cooperativas, empresas medianas y pequeñas que, ya sea por falta de recursos o desconocimiento, suelen tener vulnerabilidades en el entorno digital y no logran dimensionar su nivel de exposición.

Llevar el negocio al entorno digital tiene asociados riesgos que requieren una gestión activa de la seguridad de la información.

Frente a este escenario, un Microassessment de ciberseguridad ofrece un abordaje pragmático para dar un diagnóstico ágil que permite a cualquier organización evaluar su situación de ciberseguridad, mapear los principales puntos de exposición sin necesidad de encarar auditorías complejas, y comenzar a construir una estrategia, partiendo desde los puntos más básicos.

¿Qué es un Microassessment?

Un Microassessment de ciberseguridad es un proceso de diagnóstico de enfoque predefinido y centrado en el principal factor de vulnerabilidad: las personas y los procesos. Este abordaje tiene como objetivo identificar las áreas críticas de riesgo en materia de ciberseguridad de una organización, de manera rápida y con un costo acotado.

El diagnóstico busca analizar la seguridad de una empresa, haciendo foco en procesos puntuales como, por ejemplo, los accesos, los respaldos, la madurez de los procesos de contratación y baja de personal o los mecanismos de respuesta ante incidentes— con el objetivo de generar una primera radiografía macro del estado de ciberseguridad de la organización.

La analogía con la medicina es directa: muchas veces las personas postergan sus chequeos clínicos hasta que algo las obliga, y en el ámbito digital ocurre lo mismo. El Microassessment propone anticiparse, interrumpir ese círculo vicioso, y tomar decisiones informadas antes de que ocurra un incidente.

Objetivos y metodología

Los Microassessments de seguridad, independientemente del proveedor que los realice, contemplan entre sus objetivos principales:

-Identificar las vulnerabilidades críticas, tanto externas como internas, a las que está expuesta una organización, ya que muchas veces los atacantes están dentro de la misma empresa y no necesariamente afuera.

-Evaluar la madurez de los mecanismos de seguridad existentes, contrastándolos con un estándar ya probado -por ejemplo, el NIST CSF 2.0-, que sirva de modelo para la realización diagnóstica.

-Concientizar a los empleados sobre la importancia de la ciberseguridad a partir de una propuesta de formación simple, entendible, que fomente las buenas prácticas y explique las implicancias reales para cada individuo. A modo de ejemplo, una buena pregunta sería: ¿qué tan complejas son tus contraseñas? ¿Qué tan seguido las cambiás?

Medir el nivel de concientización, basados en evidencia concreta. Por ejemplo, mediante simulaciones controladas, como puede ser un ejercicio de phishing dirigido.

Este tipo de procesos de diagnóstico suelen completarse en un plazo estimado de 30 días. El informe resultante muestra dónde está parada la organización y propone acciones concretas y priorizadas con una visión agnóstica.

¿Para quién está pensado?

Los Microassessment fueron pensados especialmente para organizaciones que no cuentan con un gran equipo de tecnología, presupuestos elevados, área dedicada de ciberseguridad o procesos y estándares globales de seguridad y compliance.

Por su enfoque en los activos digitales y los procesos humanos dentro del entorno IT, este tipo de diagnósticos se pueden implementar tanto en el sector privado como el público: gobiernos provinciales o municipales, áreas de administración pública nacional, cooperativas, empresas de servicios, plataformas de comercio en línea o industrias de todos los sectores en las áreas de back office que dan soporte a la planta productiva.

¿Por qué hacerlo ahora?

En términos prácticos, un Microassessment permite repensar prácticas vigentes, detectar inconsistencias y vulnerabilidades que muchas veces se asumen resueltas o no son visibles, y planificar el camino hacia una estrategia de gestión del riesgo más robusta, escalable y consciente.

Además, al estar diseñado para ser realizado por un equipo externo e independiente, el análisis gana en objetividad y legitimidad, algo clave para la toma de decisiones a nivel ejecutivo.

Sobre este tipo de servicios, Gonzalo Herrero, Director Corporativo de Unidad de Negocios de Grupo Datco, afirmó: “En materia de seguridad, nuestra propuesta no es esperar a que ocurra un incidente para hacer el diagnóstico, sino tener la información antes de que haya un impacto en la cadena de valor«. Y agregó: “El objetivo de los Microassessment de seguridad es mapear los principales puntos de exposición sin necesidad de encarar auditorías complejas, para poder anticiparnos y estar mejor preparados para enfrentar un eventual ataque”.

Tratándose de una herramienta que tiene múltiples aplicaciones, un diagnóstico macro de la madurez de la organización suele ser la apertura de una conversación interna sobre seguridad, que antes no existía.

En un contexto donde los recursos son limitados pero los riesgos crecen, empezar por un diagnóstico concreto, claro y realizable puede marcar la diferencia. Porque la ciberseguridad, al igual que la salud, no puede depender de la suerte.

 

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