La aceleración que tomó la transformación digital en los últimos 18 meses, sin preaviso ni anestesia, puso en evidencia cuan dependientes eran las organizaciones de la presencialidad de su personal, clientes y proveedores. El diseño y la aplicación inteligente de la innovación tecnológica, como intervención adecuada al contexto, permitieron capitalizar la coyuntura y dominan la agenda de los próximos meses, en vistas a cómo será el mundo de aquí en más.

Vértigo. Adrenalina en el torrente sanguíneo y el sistema nervioso central activando los 5 sentidos de gerentes de negocios y tecnología. Los niveles se dispararon desde el 20 de marzo de 2020 hasta niveles insospechados, dando un impulso inusitado a un proceso de transformación digital acelerada, “sin anestesia”, como señaló Horacio Martínez, presidente del Grupo Datco en una entrevista periodística.

Ante la operación a corazón abierto que hubo que realizar, tras los primeros instantes de perplejidad, fue necesario aplicar procedimientos intensivos para volver a poner en marcha el aparato productivo. Al comienzo parecía una situación temporal, pero se empezaron a extender los plazos y no había margen para la especulación. Teletrabajo, educación virtual y telemedicina, entre otras actividades que se virtualizaron, pasaron a ser un imperativo ineludible.

La transformación digital venía desarrollándose progresivamente durante las últimas tres décadas con algunas coyunturas que la impulsaron, como la llegada de Internet, el Y2K y la consolidación del cloud computing con la ayuda de las tecnologías de virtualización y la inteligencia artificial. Esa evolución tenía un componente que, por naturalizado, pasaba desapercibido: la presencialidad del personal. Aún las compañías con mayor adopción de las TIC, tenían personal en oficinas y pasillos, salas de reuniones y puestos de atención al cliente; de un día para el otro, se encontraron con que eran necesarias las coordinaciones remotas, los encuentros virtuales, habilitar todas las ventas online, establecer nuevos mecanismos de seguridad (VPN o secuencias de autorización de procesos) y de gestión documental electrónica en otro nivel.

Tal como indicó un estudio realizado por Deloitte y el Instituto de Finanzas Internacionales, hubo industrias, “como los bancos y las aseguradoras, que fueron más resistentes al impacto del Covid-19 gracias a inversiones digitales clave de la última década”. Incluso esas organizaciones más preparadas, tuvieron que resolver grandes desafíos en muy poco tiempo. Y las organizaciones que venían con procesos de transformación digital más lentos, tuvieron que acelerar las cosas, imprevistamente. La virtualización y la infraestructura en la nube resultaron claves para un rápido despliegue de nuevos entornos colaborativos y aplicaciones que posibilitaran una operación ‘hands off’. La cantidad de ‘apps’ creció exponencialmente (más del 400% en algunos países de la región). PyMES, y también grandes compañías, tuvieron que afinar sus mecanismos del ciclo completo de una venta online, desde el marketing hasta el servicio post-venta, pasando por la diversificación de los medios de pago y la logística, en un escenario en el que se multiplicó la competencia y ‘la vidriera’ pasó a ser la pantalla del consumidor.

Reflejo de este contexto, las empresas tecnológicas públicas de Estados Unidos, que registraron -en conjunto- una leve caída entre 2018 y 2019, dieron un gran salto en 2020, pasando a representar el 39% del producto bruto interno, en el crecimiento más rápido observado en la última década, período en el que triplicaron su valor, según un informe de Atlantico Analysis, en base a reportes de Capital IQ y el US Bureau of Economic Analysis.

El comercio electrónico en Brasil, que había tardado 10 años en pasar del 2 al 5.8%, saltó en 10 semanas del año pasado, al 12.8%. Y la tendencia va en el mismo sentido: para la consultora IDC , en América Latina las soluciones de Information as a Service (IaaS) crecerán para 2021 en 29.4% en comparación con este año, mientras que las Platforms as a Service (PaaS) lo harán en 36.9% y Saas en 19.9%.

Para realizar una operación sin anestesia, es indispensable contar con un equipo profesional que pueda actuar con precisión y eficacia, pues la aceleración que toman los acontecimientos no da margen para el error. Datco viene acompañando desde hace 40 años a las organizaciones en la incorporación de tecnología. Las diferentes compañías que forman el Grupo y las alianzas estratégicas construidas a lo largo del tiempo, son la mejor combinación para que esa transformación digital acelerada por las circunstancias, sea exitosa.

Según otra encuesta realizada por IDC en septiembre pasado, 48% de las empresas indicaron que, pasado el primer impacto de la contingencia del coronavirus, estaban enfocándose en el manejo eficiente del retorno de la inversión en tecnología, mientras que el 22% dijo estar alcanzando la resiliencia operativa y solo el 10% de las empresas comenzó a innovar para competir en la nueva realidad.

Desde la consultoría y el desarrollo de aplicaciones de negocios a la implementación de analytics y data management para obtener información relevante de un caudal de datos que creció en cantidad y diversidad, hasta la implementación de soluciones de correo y colaboración, gestión de contenidos y las soluciones 4.0 (una amplia gama de recursos para integrar digitalmente los múltiples aspectos que hacen al funcionamiento de una organización), pasando por la actualización de la infraestructura IT, las comunicaciones y la seguridad, aprovechando el extenso universo de servicios cloud y la Internet ’de todo’ (Internet of Things -IoT- & Internet of Everything -IoE).

Con el conocimiento, la experiencia y las soluciones apropiadas, la falta de anestesia pasa a ser un problema menor.